El Barcelona se desplaza a Pamplona para enfrentarse a Osasuna este sábado a las 21.00 CET en busca de una victoria que lo aproxime al título de LaLiga. Los azulgrana llegan como líderes con una ventaja de once puntos sobre el Real Madrid, que cuenta 85 puntos en 33 jornadas. Si el conjunto de Hansi Flick gana y el equipo blanco no logra hacerlo el domingo, Barcelona se proclamaría campeón por segunda temporada consecutiva.
La matemática es favorable para los de Flick: necesitan sumar cinco puntos más para asegurar el título. Sin embargo, el partido ante los navarros presenta complejidad. El estadio de El Sadar fue escenario de la primera derrota del técnico alemán al frente del Barcelona, cuando su equipo perdió 4-2 la temporada pasada.
Para este encuentro, Flick no podrá contar con los lesionados Lamine Yamal y Andreas Christensen. Tampoco están disponibles en dinámica de partido Raphinha y Marc Bernal, aunque ambos se entrenaron con el grupo durante la semana. Jules Kounde tampoco estará, sancionado por acumulación de tarjetas amarillas tras recibir la quinta en el partido ante Getafe.
La vuelta de Eric García, ausente la última jornada, abre opciones tácticas a Flick. El defensa puede actuar tanto en el lateral derecho como en la medular junto a Pedri. En el mediocampo, Flick también cuenta con Frenkie de Jong, ya recuperado de sus problemas físicos, y Gavi. En ataque, Roony sería el sustituto natural de Lamine Yamal, mientras que Olmo podría actuar como mediapunta con Fermín por la izquierda y Lewandowski o Ferran como referencia ofensiva.
Osasuna llega con moral renovada tras vencer al Sevilla en el último minuto. Los navarros mantienen vivas sus aspiraciones europeas a cinco jornadas del final y confían en su fortaleza como local: son el quinto mejor equipo en casa esta temporada. El técnico italiano Alessio Lisci advirtió que Barcelona llegará con toda su intensidad. "No creo que vengan despistados con el clásico, además el año pasado aquí se les complicó", declaró.
Osasuna afronta la baja de Víctor Muñoz por lesión muscular, lo que obliga a Lisci a reajustar su esquema ofensivo. Raúl Moro, fichaje invernal, tendrá la oportunidad de demostrar su valía desde el inicio en lugar de actuar como revulsivo en la segunda parte.

