Canadá ha emergido como un punto estratégico en las operaciones de los cárteles mexicanos, según alertaron fuentes oficiales estadounidenses. Este cambio implica una expansión geográfica significativa en las rutas del narcotráfico y las actividades ilícitas vinculadas a estas organizaciones criminales.
La Casa Blanca señaló que, aunque históricamente las operaciones se han concentrado en la frontera entre México y Estados Unidos, ahora Canadá juega un papel creciente como depósito y centro logístico para estas redes. Esto incluye la utilización de ciudades canadienses para almacenar y distribuir drogas ilegales, además de facilitar movimientos financieros ilícitos.
Esta evolución en el modus operandi de los cárteles responde a varios factores, entre ellos, la creciente presión de las autoridades estadounidenses y mexicanas, que ha obligado a estas organizaciones a diversificar sus rutas y ampliar su alcance territorial. El cambio también plantea nuevos retos para las autoridades canadienses, que enfrentan la necesidad de reforzar la cooperación internacional en materia de seguridad y control fronterizo.
Las fuentes advirtieron que esta expansión contribuye a la proliferación del lavado de dinero en la región, haciendo del mercado canadiense un terreno fértil para el blanqueo de capitales provenientes del narcotráfico. Además, se incrementan los riesgos de violencia y otros delitos relacionados con la presencia organizada y sofisticada de estos grupos criminales.
Este fenómeno subraya la importancia de la coordinación entre los tres países de América del Norte para enfrentar esta amenaza común. De cara al futuro, los gobiernos interesados deberán fortalecer los mecanismos de inteligencia y colaboración judicial para impedir que estas redes consoliden aún más su influencia en territorio canadiense.

