El presidente colombiano Gustavo Petro informó la muerte en combate de Iván Jacobo Idrobo Arredondo, conocido como “Marlon”, uno de los cabecillas más buscados de las disidencias de las FARC. Era líder de la facción Jaime Martínez, responsable de ataques terroristas que afectaron principalmente al suroccidente del país.

Las autoridades señalaban a Idrobo Arredondo como el autor intelectual de un atentado que dejó 20 muertos, además de otros incidentes violentos cometidos en los departamentos de Cauca, Valle del Cauca y Nariño. Su acción coordinada con grupos narcotraficantes mexicanos también le valió una orden internacional de captura y una recompensa millonaria por información sobre su paradero.

El ministro de Defensa calificó a “Marlon” como uno de los criminales más peligrosos, involucrado en narcotráfico, tráfico de armas y en el reclutamiento forzado de menores. Además, era el segundo al mando de alias “Iván Mordisco”, líder principal del Estado Mayor Central, una de las disidencias que rechazaron el acuerdo de paz de 2016.

El operativo que culminó con la baja de Idrobo ocurrió en San Isidro, Valle del Cauca, y según fuentes oficiales produjo una fractura significativa en esa estructura criminal. El comandante de las Fuerzas Militares destacó que la facción de “Marlon” realizó al menos 79 ataques violentos en pocos meses, con alta afectación a comunidades locales.

Tras conocerse la noticia, autoridades regionales expresaron su respaldo a la intervención militar. La gobernadora del Valle del Cauca resaltó la importancia de desmantelar a quienes generaban terror con explosivos y atentados. Por su parte, el gobernador del Cauca valoró el golpe policial contra la organización que ha causado graves daños en su jurisdicción.

Este anuncio se da en un contexto sensible para Colombia, justo antes de la segunda vuelta presidencial y tras la suspensión de las negociaciones de paz con disidencias armadas luego de otro ataque que cobró la vida de una líder indígena.