El Congreso avaló una reforma constitucional que establece la nulidad de elecciones cuando se compruebe la intervención de gobiernos extranjeros u organizaciones internacionales en los procesos electorales. La medida busca proteger la soberanía nacional ante intentos de injerencia y fue aprobada con una mayoría respaldada por Morena y sus aliados, mientras que la oposición encabezada por el PAN y el PRI votó en contra.

La reforma modifica el Artículo 41 de la Constitución y establece que la nulidad electoral será procedente si se acreditan fehacientemente actos de intervención extranjera. Esta legislación surge en un contexto de tensiones diplomáticas, particularmente con Estados Unidos, país que ha emitido amenazas contra México justificadas bajo la lucha contra el narcotráfico, aunque sectores políticos denuncian que la verdadera intención es afectar la soberanía mexicana.

La oposición conservadora ha sido señalada por sectores del gobierno de actuar como aliados del mandatario estadounidense, impulsando alineamientos que favorecen la intervención extranjera. Destacan figuras del PAN y el PRI que, a juicio de sus críticos, buscan debilitar la autonomía nacional. En respuesta, la jefa de gobierno de la Ciudad de México recordó episodios históricos de entrega política al extranjero y denunció pactos previos entre gobiernos y el narcotráfico, que dejaron miles de víctimas durante la política de seguridad fallida de administraciones pasadas.

Paralelamente, la justicia mexicana detuvo a un alcalde vinculado con el narcotráfico en Morelos, caso que no ha sido ampliamente tratado por los medios tradicionales. Este hecho refuerza la narrativa oficial sobre la necesidad de una política soberana y autónoma para enfrentar la delincuencia organizada y la corrupción.

En el ámbito político, exmandatarios como Vicente Fox y Felipe Calderón respaldaron públicamente a una gobernadora señalada por violar la Constitución, reuniendo un apoyo limitado en Chihuahua. La defensa cerrada de estas figuras indica un intento de cohesión dentro del grupo político que representa, en contraste con las críticas a sus acciones y alianzas anteriores.