Dylan, un cubano de 32 años, esperaba su audiencia migratoria en un centro de detención de ICE en California cuando fue trasladado sin aviso previo a México, un destino que no imaginaba tras años viviendo en Miami. Aunque estaba dispuesto a regresar a Cuba, nunca pensó que terminaría en territorio mexicano, donde lo dejaron sin guía ni documentación tras una larga travesía.
Desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, Estados Unidos ha deportado a miles de cubanos a terceros países como México, ya que no puede devolverlos directamente a Cuba. Dylan formó parte de un grupo compuesto por unas 35 personas que tras ser esposadas y transportadas hasta la frontera, fueron entregadas a las autoridades mexicanas. Después de recorrer más de 3.500 kilómetros hasta Villahermosa, Tabasco, el grupo fue liberado sin ninguna asistencia formal.
La historia de Dylan comienza en Cojímar, cerca de La Habana, donde emigró en lancha con otros cubanos hacia los Cayos de Florida en plena crisis humanitaria de la isla. Tras asentarse en Miami, trabajó en mantenimiento y limpieza de edificios, pero nunca regularizó su situación migratoria por el alto costo legal para solicitar asilo político. Un incidente menor con la policía trasladó su caso a migración y terminó detenido. Su proceso se extendió durante meses hasta la deportación inesperada a México.
El traslado a México sorprendió a Dylan y al grupo que lo acompañaba, al darse cuenta durante el viaje que no serían enviados a Cuba ni a Estados Unidos. Durante el trayecto en autobús, uno de los deportados manifestó su desconcierto al comprender que no abordarían un avión ni regresarían a su país de origen. Allí quedaron libres para dispersarse sin indicaciones ni recursos. Dylan se quedó solo, enfrentando la incertidumbre en un lugar desconocido.
Este caso evidencia la situación compleja de los cubanos deportados a terceros países, un fenómeno que refleja la presión migratoria y las limitaciones legales de Estados Unidos frente a la política con Cuba. La falta de apoyo oficial en México complica el destino de quienes, tras años intentando establecerse en EE. UU., terminan en circunstancias precarias sin documentos ni redes de soporte.

