La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) ha señalado como objetivo principal el desmantelamiento de los cárteles mexicanos de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación (CJNG), responsables del tráfico de fentanilo que representa una amenaza sin precedentes en el país. Este anuncio se dio tras la decisión del presidente estadounidense de declarar a estos grupos como organizaciones terroristas debido al impacto devastador de las drogas en comunidades y familias.
El director de la DEA, Terrance Cole, explicó que la agencia se encuentra activamente tras los responsables que integran toda la cadena del narcotráfico, incluyendo desde los líderes hasta los distribuidores y beneficiarios del contrabando. Enfatizó que la población estadounidense demanda una respuesta contundente para eliminar esta amenaza y destacó que la DEA está actuando en consecuencia.
Bajo la dirección actual, la DEA ha confiscado más de 14 mil kilogramos de fentanilo y otros narcóticos, equivalentes a cientos de millones de dosis letales. Esta droga sintética ha sido declarada arma de destrucción masiva por medio de una orden ejecutiva firmada en diciembre del año pasado, reflejando la gravedad con la que se aborda esta crisis sanitaria y de seguridad nacional.

