Dos exfuncionarios de alto rango del estado de Sinaloa se pusieron a disposición de la justicia de los Estados Unidos tras aparecer en una lista de personas solicitadas en extradición por cargos vinculados con delitos graves. Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública, y Enrique Díaz Vega, exsecretario de Finanzas, enfrentan acusaciones relacionadas con crimen organizado y presunta protección a grupos delictivos.
Según reportes oficiales, Mérida Sánchez inició su traslado desde Hermosillo, Sonora, para cruzar legalmente la frontera a través de la garita de Nogales, en Arizona, donde se entregó a agentes federales. Entre las imputaciones que enfrenta están la conspiración para importar y distribuir drogas, la posesión ilegal de armas exclusivas del ejército y el presunto cobro sistemático de sobornos mensuales que superarían los cien mil dólares, supuestamente otorgados por el Cártel de Sinaloa para mantener protección institucional.
Por otro lado, Enrique Díaz Vega realizó su entrega desde Europa, siendo trasladado directamente a la ciudad de Nueva York. Allí se reunió con representantes del Ministerio Público para acordar los términos de su presentación ante los tribunales. Las investigaciones vinculan a ambos exfuncionarios con el apoyo a las actividades ilícitas de la facción conocida como “Los Chapitos”, secuela operativa del Cártel de Sinaloa.
Las entregas voluntarias se interpretan como una estrategia de defensa, buscando negociar colaboraciones con las autoridades estadounidenses ante los cargos que enfrentan. Mientras los procesos legales continúan su curso en tribunales norteamericanos, la atención pública está pendiente de los pronunciamientos que puedan emitir las autoridades federales mexicanas y los canales diplomáticos involucrados.

