El Ejército Mexicano destruyó 293 armas de fuego decomisadas en Yucatán y Quintana Roo, en un operativo que busca impedir que estos armamentos regresen a la circulación ilícita. La mayoría de las armas confiscadas provienen del estado vecino y fueron eliminadas en las instalaciones del 7.º Batallón de Ingenieros de Combate en Mérida.
Entre las armas destruidas figuraron 85 armas largas y 208 cortas, que incluyen pistolas, revólveres y fusiles de asalto. Además, se eliminaron 468 cargadores y 14 mil 970 cartuchos de diversos calibres, todos asegurados durante operativos conjuntos entre autoridades federales, estatales y municipales bajo el marco de la Mesa Estatal para la Construcción de la Paz y la Seguridad.
Las autoridades enfatizaron que retirar estas armas representa una medida preventiva clave para reducir el riesgo de que sean utilizadas en actos delictivos o violencia. Cada arma y munición destruida disminuye la posibilidad de que se empleen en ataques contra la población y fortalece las estrategias para fomentar la seguridad y la paz en la región.
La acción refleja la coordinación entre diversas instituciones de seguridad y procuración de justicia que trabajan para erradicar el mercado ilegal de armas y evitar que estos recursos sean reutilizados por grupos criminales.

