El cadáver de José Isaías García Rosey, un joven turista del estado de Querétaro, apareció en una fosa clandestina ubicada en Concordia, Sinaloa, después de permanecer desaparecido por más de un año. Este hallazgo confirma el trágico desenlace del joven, que había desaparecido durante su viaje de regreso desde Mazatlán hacia su lugar de origen.

Según registros, José Isaías perdió contacto con su familia la noche del 7 de abril de 2025, cuando se comunicó por última vez alrededor de las 19:22 horas. Iba acompañado de otras dos personas, identificadas como Santiago y Carlos Enrique Sánchez Rodríguez, que hasta el momento no han sido localizadas. La ausencia de noticias sobre ellos mantiene abiertas las investigaciones en la región.

La fosa donde se encontró el cuerpo forma parte de una serie de sitios clandestinos descubiertos recientemente en Concordia, un área en la que colectivos de búsqueda y autoridades han intensificado sus operativos para localizar personas desaparecidas. Entre los restos hallados en estas fosas, previamente se han identificado cadáveres vinculados a trabajadores mineros y otras víctimas de desapariciones recientes.

El colectivo Por las Voces Sin Justicia, que participa activamente en la localización de desaparecidos en Sinaloa, confirmó la identificación del cuerpo y colaboró con la familia en el proceso. Los restos fueron trasladados a San Juan del Río, Querétaro, para realizar el funeral correspondiente. A través de redes sociales, familiares expresaron su dolor y agradecieron el apoyo recibido durante la búsqueda y difusión del caso.

Las autoridades locales han declarado que las indagatorias continúan en Concordia, un municipio donde los hallazgos de fosas clandestinas han aumentado en los últimos meses, evidenciando un escenario alarmante sobre desapariciones forzadas y violencia en la zona.