Estados Unidos afirmó que está preparado para reiniciar una ofensiva militar contra Irán en caso de que no se alcance un acuerdo negociado que limite el desarrollo nuclear iraní. El secretario de Guerra, Pete Hegseth, aseguró que el país dispone de munición de alta precisión suficiente para retomar las operaciones bélicas si la diplomacia fracasa.

El presidente Donald Trump ha manifestado paciencia para lograr un pacto que restrinja el acceso de Irán a armas nucleares, aunque advirtió que, de no concretarse un acuerdo favorable, Estados Unidos actuará por otros medios. En declaraciones recientes, Trump reiteró que las negociaciones avanzan, pero sostuvo que no se cederán ante las "líneas rojas" que ha planteado.

Por su parte, la República Islámica sostuvo que la diplomacia y las fuerzas militares están coordinadas como nunca para defender sus intereses nacionales. Altos oficiales iraníes enfatizaron la cooperación entre el Ejército y el Ministerio de Relaciones Exteriores durante las conversaciones con Washington. El portavoz del ejército iraní se reunió con su homólogo diplomático para reforzar esta alianza estratégica.

Un asesor del líder supremo iraní criticó las acciones de Estados Unidos, señalando que la continuidad del bloqueo naval y las demandas excesivas en las negociaciones constituyen una traición a la vía diplomática. Además, funcionarios iraníes destacaron que la guerra fue impuesta por el enemigo con la intención de una victoria rápida, lo que justifica su postura defensiva y su coordinación interna.