Estados Unidos identificó al Cártel de Sinaloa y al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) como actores clave en el tráfico de drogas que involucra a África. Las autoridades norteamericanas sostienen que ambos grupos criminales aprovechan el continente africano para diversificar sus rutas de transporte y expandir sus mercados ilícitos más allá de América y Europa.

Según el reporte oficial, estas organizaciones han establecido redes logísticas que les permiten enviar drogas a través de puertos y aeropuertos africanos, facilitando la llegada de estupefacientes a distintos destinos internacionales. La presencia de estas estructuras genera nuevas problemáticas de seguridad tanto en las regiones africanas involucradas como en los países que reciben estas sustancias.

Este vínculo de los cárteles mexicanos con África refleja un cambio estratégico en el narcotráfico global, donde las rutas tradicionales se complementan con nuevas vías para evadir controles y fortalecer operaciones. Las fuerzas de seguridad internacionales han intensificado la vigilancia sobre zonas críticas en África, en un intento por frenar esta expansión que pone en riesgo la estabilidad regional y contribuye al crecimiento de la delincuencia organizada transnacional.

La información surge en un contexto global de fortalecimiento de alianzas entre cárteles y grupos criminales africanos, quienes se benefician mutuamente mediante el intercambio de recursos y conocimiento para el tráfico de drogas, armas y lavado de dinero. Este fenómeno implica retos mayores para las políticas de seguridad y cooperación internacional, pues requiere inteligencia coordinada y acciones conjuntas entre América, África y otras regiones afectadas.