El gobierno de Estados Unidos está preparando cargos formales contra Raúl Castro relacionados con el derribo de avionetas en 1996, según informó el Miami Herald. Este caso forma parte de una investigación más amplia sobre ataques contra aeronaves vinculadas a opositores cubanos.

El derribo en cuestión involucró varias avionetas civiles que realizaban misiones de reconocimiento y apoyo a grupos opositores en Cuba. Estos ataques fueron una pieza clave en la tensión entre ambos países durante la década de los 90.

La acción legal busca que se responsabilice a las autoridades cubanas por el uso de la fuerza contra estas aeronaves no militares. Este procedimiento se enmarca dentro de una estrategia más amplia del Departamento de Justicia para sancionar actos vinculados con terrorismo y violaciones a los derechos humanos.

El caso se añade a otras investigaciones que involucran a funcionarios y exfuncionarios de gobiernos latinoamericanos acusados por presuntos vínculos con actividades criminales o represivas. Así, Washington reafirma su compromiso de perseguir a responsables de actos violentos, incluso si ocurren en el extranjero.