Las fuerzas de seguridad de Bolivia lograron desbloquear sin incidentes la vía que conecta La Paz con la región agrícola de Río Abajo, una ruta vital que permanecía obstruida por protestas y bloqueos desde principios de mayo. La operación comenzó a primera hora desde Lipari y avanzó aproximadamente 37 kilómetros hasta Carreras, con el uso de maquinaria pesada para retirar piedras, troncos y montículos de tierra que impedían el paso.

La apertura parcial de esta carretera alivió en parte la grave crisis que vive la ciudad sitiada desde hace semanas, donde cientos de habitantes debían recorrer largas distancias para conseguir verduras y otros productos básicos que vieron dispararse sus precios en el mercado local. El desbloqueo fue recibido con aplausos por vecinos que observaron el avance de la Policía y el Ejército.

El presidente de Bolivia destacó al finalizar la operación que el gobierno buscará liberar las vías "con diálogo y con los instrumentos legales de la Constitución" para proteger a la mayoría de la población. En este contexto, el Ejecutivo presentó al Congreso un proyecto para regular mejor los estados de excepción, buscando ampliar las herramientas legales para abordar estos conflictos.

Mientras el Senado ya aprobó esta iniciativa, aún espera tratamiento en la Cámara de Diputados. Las autoridades han evitado emplear armamento letal para no intensificar el conflicto, pero advierten que esta legislación sería el último recurso constitucional para mantener el orden.

Los bloqueos son promovidos principalmente por la Federación de Campesinos de La Paz Tupac Katari, la Central Obrera Boliviana y seguidores del expresidente Evo Morales, quienes exigen soluciones ante la que califican como una crisis económica sin precedentes en décadas. Morales, desde sus redes, acusó a Estados Unidos de intentar estigmatizar las protestas calificándolas de “narcoterrorismo”.

La crisis se ha extendido a ocho de las nueve regiones del país, con sectores como campesinos, obreros y maestros ejerciendo presión constante para impulsar una salida política. No obstante, los resultados del operativo de desbloqueo han sido limitados, ya que tras la retirada de las fuerzas de seguridad, los cortes y obstrucciones vuelven a instalarse en varios puntos.

En este marco, autoridades y dirigentes expresan preocupación por el rumbo político y social, con declaraciones que apuntan a una posible profundización de la crisis, mientras el gobierno insiste en una solución negociada frente a las crecientes tensiones.