Honduras y Estados Unidos mantienen conversaciones para implementar operaciones militares conjuntas dentro del territorio hondureño, según informó el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Héctor Benjamín Valerio. Este anuncio se produce en paralelo con la preparación de una ofensiva nacional dirigida a neutralizar la acción de maras, pandillas y redes criminales en diversas regiones del país.

El gobierno hondureño planea iniciar acciones contundentes en al menos cuarenta municipios identificados como zonas de alta incidencia delictiva. El ministro de Comunicación y Estrategia, José Argueta, señaló que esta nueva estrategia de seguridad incluirá la incorporación de tecnología avanzada, equipamiento especializado y el respaldo de socios internacionales para fortalecer las capacidades de las fuerzas de seguridad públicas.

Entre los aspectos clave de esta cooperación se destaca el apoyo técnico y operativo de Estados Unidos, reflejo del compromiso mutuo para combatir el crimen organizado transnacional. Las fuerzas armadas hondureñas confirmaron que las negociaciones con Estados Unidos abarcan la posibilidad de llevar adelante operaciones militares que permitan enfrentar el narcotráfico y grupos criminales con mayor alcance.

La colaboración surge tras la participación de Honduras en la cumbre Escudo de las Américas, una iniciativa impulsada por el gobierno estadounidense orientada a coordinar esfuerzos entre países latinoamericanos contra amenazas comunes como el tráfico de armas, la trata de personas y el crimen organizado.

José Argueta enfatizó que el fortalecimiento institucional incluye la llegada de expertos y equipos que aún no se han detallado públicamente, pero que serán parte integral del despliegue contra las redes criminales. La estrategia apunta no solo a recuperar el control de los municipios afectados, sino también a establecer un marco regional de cooperación que permita una respuesta más efectiva frente a estas amenazas.