Habitantes de San Juan Huitzontla sufrieron una escalada de violencia que los mantuvo encerrados en sus hogares debido a ataques con drones que transportaban artefactos explosivos. La comunidad, situada en la zona costa-sierra de Michoacán, fue blanco de al menos una docena de estas agresiones, que afectaron viviendas particulares, hogares de adultos mayores y el centro de salud local.

Estos enfrentamientos forman parte de una disputa territorial entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y un grupo criminal vinculado a Germán Ramírez Sánchez, alias “El Toro”, colaborador de Juan José Farías Álvarez, conocido como “El Abuelo”, líder del Cártel de Tepalcatepec. La violencia ha generado un ambiente de miedo constante entre los pobladores, quienes denunciaron que no existe presencia constante de las autoridades para garantizar su seguridad.

Durante los ataques, personal médico documentó daños considerables en el centro de salud, dejando vulnerables a quienes dependen de este servicio. A pesar de que los habitantes reportaron la situación al 911, las fuerzas de seguridad tardaron en llegar, lo que aumentó la sensación de abandono frente a la escalada del conflicto.

La región costera de Michoacán ha sido escenario de una tendencia creciente de enfrentamientos armados por el control territorial, donde grupos criminales utilizan métodos cada vez más sofisticados, como los drones con explosivos, para atacar a sus rivales. En medio de esta lucha, la población local queda atrapada en un escenario de inseguridad y violencia persistente, sin alternativas claras de protección.