La Arquidiócesis Primada de México alertó sobre la gravedad de la crisis de desapariciones en el país y rechazó que esta problemática sea tratada como algo habitual o tolerable dentro de la sociedad. La Iglesia insistió en que las autoridades deben asumir con seriedad su responsabilidad para apoyar verdaderamente a las familias afectadas.
En el editorial del semanario Desde la Fe, la institución destacó que la justicia no puede quedar atrapada en procesos burocráticos, discursos contradictorios ni en acciones anunciadas que no se traducen en resultados concretos. Señaló además que el dolor de las familias buscadoras no debe ser ignorado ni minimizado.
La Iglesia recordó un reciente encuentro con colectivos de familiares de personas desaparecidas, quienes manifestaron el desgaste emocional constante por las promesas incumplidas y procesos que, aunque generan esperanza al principio, terminan en frustración y desamparo. A esta carga se suma la indiferencia, la estigmatización y el abandono institucional que denuncian quienes buscan a sus seres queridos.
Además, las familias realizan muchas veces labores de búsqueda en condiciones precarias y sin respaldo oficial, exponiendo su integridad física y su salud emocional. Esta situación provoca ansiedad, estrés, depresión e inestabilidad económica, por lo que la Iglesia reafirmó que nadie debería vivir bajo estas condiciones ni cargar con tal sufrimiento en soledad o desprotección.

