Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad de Sinaloa, acudió a una audiencia en la corte federal del Distrito Sur de Nueva York donde la jueza Katherine Polk Failla destacó la existencia de abundante evidencia en su contra y citó una nueva sesión para continuar con el proceso el próximo 4 de agosto.

El general Mérida Sánchez fue trasladado a Nueva York esposado el 15 de mayo, tras entregarse voluntariamente días antes. En la audiencia se abordó el inicio formal del juicio, que se centró en la revisión inicial del caso y duró menos de 20 minutos. La jueza señaló que, además de Mérida Sánchez, otros acusados vinculados a Sinaloa están siendo presentados en diferentes etapas, dado que el caso involucra a varios funcionarios, entre ellos el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.

El exfuncionario enfrenta cargos graves por conspiración para importar narcóticos, posesión y conspiración para poseer armamento, delitos que podrían implicar una condena de cadena perpetua. La fiscalía estadounidense ahora debe presentar formalmente las mociones relacionadas con la evidencia recolectada en el caso, mientras que Mérida Sánchez tiene la oportunidad de revisar el material para considerar posibles estrategias legales.

Además, el exsecretario tiene la opción de negociar un acuerdo con las autoridades estadounidenses, lo que implicaría declararse culpable y colaborar con la justicia para posiblemente reducir su condena. Este proceso judicial refleja la intensificación de la presión legal contra funcionarios de alto perfil en Sinaloa vinculados al narcotráfico.