Desde finales de abril, un colectivo de buscadoras de personas desaparecidas trabajó en un terreno ubicado en El Salto, Jalisco, donde descubrieron una fosa clandestina con al menos 60 bolsas que contienen restos humanos y 21 osamentas visibles. El predio, cercano a un barranco y a zonas residenciales construidas recientemente, tiene indicios de haber sido utilizado como sitio de entierro desde el año 2010.

Los restos encontrados incluyen tanto huesos calcinados como cuerpos completos, varios de ellos con tejidos y fluidos frescos, lo que hace pensar que algunas víctimas pudieron haber fallecido recientemente. Esto ha llevado a los colectivos a considerar que la fosa podría estar aún activa, ya que bolsas con tejido muscular no se observan comúnmente en sitios antiguos.

El terreno se identifica en una colonia popular de El Salto, a aproximadamente cinco kilómetros del Aeropuerto Internacional de Guadalajara, uno de los escenarios elegidos para el próximo Mundial de Fútbol 2026 en México. La denuncia del hallazgo fue posible gracias a una llamada anónima que alertó a los activistas sobre la presencia de restos visibles a simple vista en el lugar.

Este descubrimiento llega en medio de la polémica por la inversión estatal orientada a infraestructura y seguridad para el Mundial 2026, mientras que las familias de desaparecidos y colectivos de búsqueda reclaman mayor atención y recursos para localizar a sus seres queridos. El colectivo Madres Buscadoras de Jalisco alertó que la zona puede esconder más cuerpos enterrados, incluso bajo casas recientemente levantadas alrededor del predio.

La crisis por desapariciones forzadas en México es grave. Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el país enfrenta una doble emergencia: miles de personas desaparecidas y una cantidad aún mayor de cuerpos sin identificar bajo custodia oficial. El vínculo entre el crimen organizado y, en algunos casos, la complicidad de agentes estatales, ha agravado esta problemática.

Datos oficiales del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) indican que México supera las 133.000 personas desaparecidas, con registros que comienzan desde la década de 1950. Estos números reflejan la magnitud del reto al que se enfrentan colectivos civiles y autoridades en la búsqueda de justicia y reparación para las familias afectadas.