El senador estadounidense Marco Rubio llamó la atención sobre el avance en el uso de drones por parte de cárteles mexicanos, advirtiendo que esta tendencia podría poner en peligro la seguridad y los intereses de Estados Unidos. Durante una audiencia del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Rubio describió esta situación como un desafío global que evoluciona rápidamente y destacó que el uso de estos dispositivos no solo persiste en disputas internas, sino que también podría llegar a dirigirse contra intereses estadounidenses.

Rubio enfatizó que la amenaza tecnológica se extiende más allá de México y representa un problema generalizado a nivel mundial. También planteó que la diplomacia estadounidense está enfrentando crecientes complicaciones debido a la interferencia de autoridades locales, que en ocasiones extorsionan a empresas estadounidenses para obtener pagos a cambio de permitir el normal funcionamiento laboral. Este tipo de dificultades, dijo, se convierte en un foco relevante para las relaciones internacionales del país.

En el mismo foro, el senador Bill Hagerty mencionó el caso de Vulcan Materials Company, una empresa norteamericana con inversiones multimillonarias en la Península de Yucatán, cuyas operaciones fueron expropiadas por el gobierno mexicano bajo justificaciones ambientales. Rubio evitó formular una respuesta directa sobre el conflicto, pero reafirmó que Washington sigue priorizando la protección de las inversiones estadounidenses y subrayó que un historial de confiscaciones desalienta nuevas inversiones en el extranjero.

El senador señaló que uno de los retos para EE.UU. es que funcionarios locales a veces actúan contra los intereses empresariales estadunidenses mediante extorsiones o bloqueos laborales, lo que complica aún más el ambiente para la inversión extranjera. Esta situación, explicó, se ha convertido en un foco esencial para la política diplomática estadounidense, que busca garantizar la seguridad y los derechos de las empresas en territorios ajenos.