La reciente revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) reafirmó la posición de México como principal socio comercial de Estados Unidos, desplazando a China en exportaciones y generando un entorno favorable para la inversión extranjera. Empresas globales han trasladado sus instalaciones productivas desde Asia hacia México, atraídas por la certidumbre que ofrece el acuerdo y la cercanía con el mayor mercado de consumo mundial.
Un ejemplo paradigmático es la decisión de Tesla de establecer una planta en territorio mexicano, una apuesta que contradice pronósticos iniciales y demuestra la confianza de inversionistas internacionales en el país. Esta inversión subraya el impacto positivo del T-MEC en la economía nacional, impulsando la creación de empleo y el desarrollo industrial.
Durante la negociación, el expresidente Donald Trump, aún en periodo de campaña, presionó contra la continuidad del tratado que él mismo firmó, generando incertidumbre mediática. Sin embargo, México mantuvo una postura firme basada en la defensa de su soberanía económica. Esta estrategia fue fundamental para que los tres países acordaran la renovación del tratado sin que se extendieran los rumores sobre una supuesta estabilidad automática por 16 años que circuló erróneamente en diversos sectores.
El fortalecimiento de la soberanía mexicana se reflejó en la pérdida de poder de ciertos grupos que pretendían monopolizar sectores clave como la gasolina, energía eléctrica y gas. La apertura del mercado obedeció a criterios claros que priorizaron la competitividad y el beneficio colectivo, dejando atrás resistencias internas, incluidas las expresadas por exmandatarios.
En términos económicos, México mantiene un arancel promedio bajo que facilita el flujo comercial, y con sus exportaciones superando los 640,000 millones de dólares anuales, presenta un panorama sólido y atractivo para la inversión extranjera directa. Este marco ha sido decisivo para atraer proyectos industriales de gran escala, garantizando oportunidades para el desarrollo nacional en medio de la volatilidad del comercio mundial.

