La dirigente de Morena en Coahuila denunció que durante la reciente elección local se registraron prácticas ilegales, entre ellas la compra de votos y el empleo de códigos QR para controlar el sufragio. Estas irregularidades apuntan a una manipulación tecnológica destinada a garantizar resultados favorables a ciertos candidatos.
La acusación surge en un contexto de disputa electoral donde el PRI, partido que se declaró ganador absoluto en los 16 distritos locales, aseguró un “carro completo” en la contienda. La denuncia de Morena agrega un nuevo capítulo a la polémica, cuestionando la transparencia y legalidad del proceso electoral.
Según lo expuesto, los códigos QR habrían sido utilizados para registrar y validar votos de forma irregular, una técnica que dificulta la fiscalización tradicional y abre la puerta a posibles fraudes informatizados. Esta modalidad de manipulación no solo afecta la confianza ciudadana, sino que también desafía el marco jurídico electoral vigente.
Las autoridades electorales aún no han emitido un pronunciamiento oficial respecto a estas denuncias, mientras Morena advierte que presentará las pruebas necesarias para que se investigue a fondo y se sancionen las conductas ilícitas que comprometan la legitimidad de la elección.
El uso de tecnologías digitales en elecciones es un fenómeno creciente que requiere controles rigurosos. La denuncia de Morena evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de supervisión y transparencia para evitar que herramientas como los códigos QR se conviertan en instrumentos de manipulación política.
A la par, otras fuerzas políticas y sectores sociales observan con atención la evolución del caso, ante la posibilidad de que esta situación afecte no solo el resultado electoral en Coahuila, sino también la confianza general en los procesos democráticos del país.

