La jornada electoral en Coahuila terminó con un marcado enfrentamiento entre los principales partidos políticos. El Partido Revolucionario Institucional (PRI) se proclamó ganador de las 16 diputaciones locales en disputa, mientras que Morena y el Partido del Trabajo (PT) denunciaron irregularidades que, aseguraron, mancharon el proceso.

El líder nacional del PRI confirmó la ventaja y atribuyó el resultado al respaldo ciudadano, además de destacar la gestión del gobernador estatal como factor clave. Asimismo, proyectó estos resultados como un impulso rumbo a las elecciones federales programadas para 2027. Sin embargo, la oposición de izquierda calificó la elección como una «elección de Estado» y advirtió que presentará recursos legales para investigar las denuncias de fraude.

Entre las quejas más destacadas está la acusación por parte de Morena y PT sobre un sistema de compra de votos mediante códigos QR. Según su investigación, activistas entregaron a los votantes códigos individuales que debían ser fotografiados junto a la boleta marcada a favor del PRI, como prueba para recibir un pago. Plataformas digitales para recopilar estas evidencias, domiciliadas en Saltillo, habrían servido para organizar esta operación irregular.

El Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) inició formalmente a las 18:30 horas tras el cierre de las urnas, que tuvo lugar a las 18:00 horas en la mayoría de casillas, aunque en zonas fronterizas se cerraron a menor hora por huso horario. El sistema continuará activo hasta recopilar la totalidad de los paquetes electorales para definir la composición legislativa.

Además, la tensión política aumentó al acusar Morena un uso indebido de la policía estatal para hostigar y retener a legisladores federales afines a su movimiento, denunciando presiones y actos de intimidación durante la contienda. Estos hechos profundizaron el clima de polarización y desconfianza en torno al proceso electoral.