Al cumplirse un año de la desaparición de Ana Amelia García Gámez, una estudiante de 19 años vista por última vez tras una caminata en la zona alta del Ajusco, familiares y colectivos de búsqueda se congregaron en el Monumento al Ángel de la Independencia en la Ciudad de México para exigir justicia y mayor compromiso oficial. La movilización visibilizó la persistente crisis de seguridad y las fallas en las acciones para localizar a los jóvenes desaparecidos en la demarcación de Tlalpan.
La madre de Ana Amelia denunció las trabas sufridas desde la ausencia inicial de su hija, señalando que los primeros respondientes policiales retrasaron la búsqueda bajo la presunción de que la joven podría estar con conocidos, y criticó las inspecciones insuficientes en la zona de Topilejo. El inicio de la búsqueda comunitaria fue durante la madrugada, pero pese a ello, no se ha encontrado rastro alguno de la estudiante. Esta situación refleja una dinámica de respuesta tardía y carente de recursos que delimita la efectividad en las acciones oficiales.
Las familias también reprocharon a la alcaldía Tlalpan la remoción de material de búsqueda —incluyendo lonas, pendones y fichas valoradas en más de 80 mil pesos—, lo que dificulta la difusión de imágenes y testimonios necesarios para la localización de sus seres queridos. Esta acción, dijeron, evidencia una falta de sensibilidad política frente a la urgencia de los casos. Además, se rechazaron las declaraciones optimistas de la jefa de Gobierno sobre la reducción delictiva en Tlalpan, cuando los colectivos aseguran que el Ajusco sigue con altos niveles de peligro y actividad del crimen organizado, situación que la Secretaría de Seguridad Ciudadana reconoció solo meses después de los casos reportados.
La protesta culminó con un llamado dirigido a la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México y a la presidencia, solicitando la asignación de recursos adecuados, tanto tecnológicos como humanos, para las fiscalías especializadas en investigación de desapariciones. El acto incluyó la instalación de un memorial simbólico en Paseo de la Reforma y un servicio religioso ecuménico, donde se comprometieron a continuar con las movilizaciones y jornadas de búsqueda hasta encontrar a las víctimas.

