Familias afectadas por desapariciones en Jalisco han expresado inconformidad con la atención que reciben en instituciones públicas, lo que llevó al Congreso local a exigir una revisión profunda de los programas de contención emocional ofrecidos por el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) y la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas (CEEAV).

Durante la sesión de la Comisión Especial de Atención a Personas Desaparecidas, se destacó la necesidad urgente de capacitar al personal que atiende a víctimas y familias, para que lo hagan sin generar revictimización. A pesar de que estas labores forman parte de su rutina diaria, el desgaste evidentemente afecta la calidad de la atención, lo que implica también brindar apoyo psicológico a quienes realizan estas tareas.

Además, la Comisión acordó que tanto la Comisión de Búsqueda de Personas como el IJCF implementen programas de formación técnica específicos para familiares y colectivos que participan en búsquedas de personas desaparecidas. Estos programas incluyen desde técnicas de descenso en terrenos difíciles hasta métodos para identificar restos humanos en sitios como tiraderos o basureros.

Estas acciones forman parte de un conjunto más amplio de 50 medidas interinstitucionales diseñadas para enfrentar la crisis de desapariciones en el estado. Sin embargo, la presidenta de la Comisión subrayó que estos avances no deben ser vistos como un logro para celebrar sino como un compromiso responsable con las víctimas indirectas y los colectivos que las representan.