El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, partió hacia Suiza para participar en la primera ronda de negociaciones con Irán, programada en el complejo de Bürgenstock. El principal objetivo de estas conversaciones será avanzar en temas cruciales como el control nuclear y la estabilidad en la región del Líbano.

Antes de abordar el avión, Vance explicó que su estancia será breve, limitada a uno o dos días, y mostró expectativas de que ambas partes puedan progresar en asuntos clave, aunque reconoció que Irán probablemente planteará temas adicionales durante el encuentro.

El viaje de Vance ocurre en un momento de alta tensión, luego de que el alto mando militar iraní anunciara el cierre del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte mundial de petróleo. La agencia estatal iraní Mehr informó que esta medida responde a supuestas violaciones del alto al fuego por parte de Estados Unidos e Israel, y fue calificada como un "primer paso" que podría ir acompañado de nuevas acciones si continúa lo que Teherán considera agresión.

En respuesta, el presidente estadounidense Donald Trump aseguró que no habrá restricciones para el tránsito por el estrecho durante los 60 días que dura el alto al fuego, ni una vez que concluya este periodo. Sin embargo, no mencionó directamente la anunciada medida iraní, que refleja una escalada en la confrontación regional.