Un ataque masivo con casi 70 misiles y cerca de 500 drones contra Kiev provocó graves daños en más de veinte puntos de la ciudad, principalmente en edificios residenciales, y causó la muerte de al menos 13 personas, informó el presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky. Además, más de 90 personas resultaron heridas.
El presidente ucraniano detalló que aproximadamente la mitad de los misiles lanzados fueron balísticos y que los sistemas antiaéreos nacionales lograron interceptar una parte significativa, aunque insuficiente para evitar las pérdidas humanas y materiales. El ataque también afectó una estación de ambulancias, un instituto de investigación, un hotel y varios negocios.
Ante esta situación, Zelensky resaltó que la prioridad inmediata de Ucrania es fortalecer su defensa aérea. Subrayó la importancia de continuar recibiendo apoyo a través de los programas de la OTAN y destacó que cada acuerdo bilateral firmado para reforzar estas capacidades tiene un impacto directo en la protección de vidas frente a la ofensiva rusa.
El mandatario también puso en relieve la necesidad de que Estados Unidos autorice licencias para la entrega de sistemas antimisiles Patriot, y otras formas de cooperación estratégica para mejorar la capacidad antibalística del país. En paralelo, las labores de rescate continuaban en Kiev, con equipos de emergencia trabajando en la remoción de escombros y la atención a damnificados.
Además del ataque a la capital, Vladimir Zelensky reportó incidentes con víctimas en otras regiones, como Kharkiv, donde cinco personas resultaron heridas, incluida una menor, y otros daños menores en las regiones de Sumy, Dnipro, Zaporizhzhi y Cherkasy. En la región de Kiev, también se confirmaron daños en infraestructura civil y heridos.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, calificó este ataque como el más intenso desde el inicio de la invasión rusa, evidenciando la creciente presión sobre la defensa aérea ucraniana en medio de la guerra.

