Al menos dos personas murieron y dieciséis resultaron heridas luego de que una camioneta que trasladaba peregrinos se precipitara a un barranco de más de veinte metros en el municipio de Tepehuacán de Guerrero, Hidalgo.

El incidente se registró en una curva del puente de Tenango, camino a la comunidad de Ahuatitla, cuando la unidad sufrió una presunta falla mecánica que provocó la pérdida de frenos, lo que hizo que el vehículo saliera del camino y cayera abruptamente a la barranca.

Tras la caída, uno de los sobrevivientes logró salir del lugar y subir hasta la carretera para pedir auxilio, hecho captado en videos difundidos en redes sociales. Automovilistas y habitantes de la zona intervinieron para socorrer a las víctimas antes de la llegada de los equipos de emergencia.

Los rescatistas enfrentaron dificultades propias del terreno montañoso y la profundidad del barranco durante las labores de auxilio. Los lesionados fueron trasladados inicialmente a la cabecera municipal, mientras que quienes presentaban heridas graves fueron trasladados a hospitales en Tlanchinol. Se especuló sobre el uso de apoyo aéreo para evacuar a algunos pacientes, aunque esta información no ha sido confirmada formalmente.

Las autoridades correspondientes iniciaron una investigación para esclarecer las causas del accidente. Peritos de la Procuraduría General de Justicia del Estado levantaron los cuerpos y analizan las circunstancias exactas que derivaron en este accidente fatal. Hasta ahora no se ha dado a conocer la identidad de las víctimas fallecidas.

Este suceso se enmarca en una serie de accidentes similares que han ocurrido en diversas regiones del país relacionados con el transporte de peregrinos y grupos religiosos, donde las condiciones de las carreteras serranas, la sobrecarga y las fallas mecánicas se señalan como factores recurrentes que ponen en riesgo a los pasajeros.