El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, respondió a un reportaje publicado por The New York Times que lo posicionó como uno de los presuntos objetivos de una investigación en Estados Unidos por corrupción. En una carta dirigida al editor ejecutivo y al presidente del diario, negó categóricamente estar bajo pesquisa alguna, tanto en México como en el extranjero, y pidió una corrección pública debido a la ausencia de evidencias verificables.
El texto del periódico, que salió a la luz a fines de junio, incluyó al gobernador de Sonora junto con el mandatario de Tamaulipas, Américo Villarreal, en una lista de funcionarios mexicanos supuestamente bajo escrutinio por parte de autoridades estadounidenses. Además, el reportaje señalaba que una serie de políticos de Morena habrían colaborado como informantes para la Administración de Control de Drogas (DEA), en un esfuerzo por adelantarse a posibles investigaciones.
Durazo resaltó en su misiva que no ha recibido notificación oficial alguna sobre investigaciones en su contra y cuestionó la falta de fuentes confiables en las publicaciones que se han difundido, incluyendo una nota previa del diario Los Angeles Times. En ese reporte, también se le vinculaba con posibles vínculos al narcotráfico y la revocación de su visa estadounidense, consideraciones que el gobernador desestimó.
El funcionario recordó además una frase atribuida al expresidente Andrés Manuel López Obrador —fundador de Morena y exmandatario— para subrayar que, aunque a veces no se logre manchar completamente una reputación, las falsedades dejan su marca. Esta declaración refuerza la postura de Durazo frente a los señalamientos difundidos en medios internacionales.
El reporte ha generado inquietud dentro de la dirigencia del partido Morena, pero hasta el momento no hay confirmaciones oficiales ni acciones legales públicas en relación con el caso. La administración del gobernador rechazó la validez de las imputaciones y se mantiene en espera de que el medio realice la aclaración solicitada.

