Las autoridades de El Paso, Texas, capturaron a un hombre de 32 años que provocó alarma al disparar un fusil de asalto en una zona residencial densamente poblada. El incidente ocurrió en la intersección de la calle Devontree con McCombs, donde el sujeto no solo efectuó detonaciones en la vía pública, sino que también intentó acceder por la fuerza a las áreas traseras de dos casas particulares.
La rápida reacción de los residentes, quienes alertaron a las fuerzas de seguridad, permitió que la policía interviniera antes de que el hombre vulnerara la seguridad de las viviendas. Se identificó al detenido como Daton Mareham, quien durante la detención exhibió comportamientos erráticos y se constató que estaba bajo la influencia de cocaína, condición que habría desencadenado su crisis y descontrol.
Testigos señalaron que Mareham mostraba signos de paranoia, creyendo estar siendo perseguido mientras portaba un arma de alto poder en un área residencial. Por estos hechos, enfrenta cargos por allanamiento criminal con arma mortal y posesión de sustancias controladas. El fusil fue confiscado como prueba fundamental para el proceso legal que lleva adelante el sistema judicial local.
Este caso pone en evidencia la preocupación de las autoridades por la circulación y uso de armamento bélico en entornos habitados, así como el vínculo entre el consumo de drogas y los actos de violencia que afectan a la comunidad. La intervención oportuna evitó daños mayores y subraya la importancia de la denuncia ciudadana frente a situaciones de riesgo.

