La psiquiatra Claire Wilson, reconocida experta en salud mental perinatal, destacó la importancia de respetar que las mujeres con trastornos mentales decidan por sí mismas si desean ser madres, siempre tras recibir información completa y personalizada. Su trabajo se centra en ofrecer un asesoramiento preventivo, antes y después del embarazo, que contemple tanto los riesgos de la enfermedad como los vinculados al tratamiento farmacológico.

Wilson señaló que, aunque en algunos casos donde la capacidad decisoria está reducida —como en episodios psicóticos— la intervención médica puede variar, en la mayoría de las situaciones la mujer debe mantener la autonomía. En ese marco, es fundamental que exista un diálogo cercano y constante entre la paciente y el equipo de salud, donde se analicen los beneficios y riesgos de continuar con medicación psiquiátrica durante el embarazo.

Respecto al tratamiento durante la gestación, la experta explicó que no hay una única respuesta válida para todas las mujeres. Cada caso requiere evaluar la gravedad del trastorno, el historial clínico, el posible impacto del medicamento en el feto y el riesgo de recaída si se interrumpe la medicación. En particular, en trastornos como la depresión bipolar, la probabilidad de recaída es alta, pero algunas mujeres optan por asumir ese riesgo, y deben contar con el apoyo profesional para ello.

La psiquiatra participó en un congreso en Barcelona organizado por la Sociedad Mercè Española de Salud Mental Perinatal (MARES), donde se presentaron evidencias recientes sobre las consecuencias de los trastornos mentales y la medicación psiquiátrica en el embarazo. Ese encuentro abordó también los dilemas éticos que surgen al recomendar métodos anticonceptivos a mujeres con trastornos severos, tema sobre el cual Wilson enfatizó la necesidad de un enfoque individualizado, sin imponer decisiones.

Wilson considera que la creación y fortalecimiento de servicios especializados en salud mental perinatal dentro de la Unión Europea son cruciales para acompañar a estas mujeres, proporcionando apoyo suficiente antes, durante y después del embarazo. Este acompañamiento incluye a la familia y otros recursos sociales que reduzcan los riesgos vinculados a la patología y a la medicación.

En suma, la experta sostiene que el futuro de la salud mental materna requiere un equilibrio complejo entre la protección clínica y la respetuosa consideración de las decisiones personales de cada mujer.