La violencia en la relación de pareja no suele comenzar con agresiones físicas, sino que primero se presenta en formas psicológicas, muchas veces normalizadas y difíciles de detectar. Según datos del INEGI, más del setenta por ciento de las mujeres mayores de 15 años han sufrido al menos un episodio de violencia en su vida, mayormente de carácter psicológico.

Este tipo de violencia incluye amenazas, insultos, celos excesivos y control sobre la vida de la pareja, como indicarle cómo actuar, vestirse o limitar las relaciones con familiares. La terapeuta Adriana Orozco explicó que estas conductas buscan ejercer poder y control, y que si no se identifican a tiempo pueden escalar hacia violencia física o sexual.

La encuesta nacional sobre Dinámicas de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) revela que la violencia psicológica es la más prevalente, seguida por la sexual, económica y física. La violencia económica implica manejar o restringir el acceso al dinero, mientras que la sexual comprende desde el intento de obligar a la pareja a actividades sexuales no consentidas hasta conductas como el sexting no deseado.

La psicóloga advierte que muchas veces estas dinámicas empiezan desde la adolescencia y se perpetúan por la existencia de una cultura que justifica micromachismos bajo frases como «te celo porque te amo», confundidas con muestras de amor. Estos comportamientos afectan la salud emocional y pueden desencadenar trastornos físicos si no se atienden oportunamente.

Para prevenir y sanar estas situaciones es fundamental reconocer los signos iniciales y no esperar a que se presenten agresiones físicas. Orozco enfatiza que la prevención debe abordarse desde el respeto y la igualdad, promoviendo relaciones libres de violencia. Identificar los síntomas permite buscar ayuda y romper el ciclo de abusos.

  • Violencia psicológica: insultos, humillación, control excesivo y amenazas.
  • Violencia sexual: imposición de actos sexuales o conductas con carga sexual no consensuada.
  • Violencia económica: restricción o control del acceso al dinero o recursos.
  • Violencia física: agresiones que causan daño corporal.

La concientización sobre estas formas de violencia y la detección oportuna son pasos esenciales para que las personas puedan protegerse y buscar apoyo adecuado para superar estas experiencias.