El gobierno de Morelos reforzó los trabajos de mantenimiento en las rutas de evacuación cercanas al volcán Popocatépetl, con el objetivo de asegurar vías en buen estado para las comunidades de Los Altos y la zona oriente del estado. Actualmente, se avanza en la rehabilitación del tramo Tetela del Volcán–Tlalmimilulpan, mientras que pronto comenzarán tareas de conservación en la carretera que conecta Tetela del Volcán con Tlacotepec.
El tramo Tetela del Volcán–Tlalmimilulpan presenta un progreso destacado: ya se realizó la nivelación y compactación de la base hidráulica, preparándose para extender un pavimento asfáltico sobre más de diez mil metros cuadrados. Por su parte, la vía hacia Tlacotepec, de aproximadamente once kilómetros, está a la espera de la llegada de asfalto para ejecutar trabajos de bacheo profundo y restauración integral, buscando revertir el deterioro acumulado por años sin mantenimiento.
Estas intervenciones forman parte de una política impulsada por la gobernadora del estado para atender el desgaste severo de las carreteras, un factor que limitaba la movilidad diaria y ponía en riesgo la capacidad de evacuación ante cualquier actividad volcánica. Se estima que unas 180 mil personas se benefician de estas obras, ya que utilizan estas rutas para desplazarse hacia escuelas, centros de trabajo y servicios básicos.
Previo a estas labores, durante el año anterior se realizaron mejoras en diferentes tramos como Metepec–Tetela del Volcán, Yecapixtla–Ocuituco y Amayuca–Jonacatepec, entre otros. Además, a través de la gestión estatal se obtuvieron recursos federales para rehabilitar la mayoría de los kilómetros de caminos destinados a la evacuación emergente, bajo la coordinación de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes.
Estas acciones integrales forman parte del proyecto denominado Circuito Tierra y Libertad, una estrategia que busca fortalecer la red vial y garantizar la seguridad y conectividad permanente en la región. La apuesta es que, con carreteras en mejores condiciones, la respuesta ante situaciones de emergencia sea rápida y eficaz, minimizando riesgos para la población cercana al volcán.

