Extremadura experimentó un aumento de la criminalidad durante el primer trimestre de 2026, cifra influida principalmente por la expansión de las estafas informáticas. La región acumuló más de 9.200 infracciones penales en esos tres meses, un incremento cercano al 5% respecto al mismo periodo del año anterior, aunque continúa siendo la más segura del país con una tasa de 35 delitos por cada 1.000 habitantes, por debajo de la media nacional.
El segmento de ciberdelitos mostró un comportamiento desigual: las estafas informáticas crecieron casi un 19%, contribuyendo en gran medida al repunte general, mientras que otros delitos digitales descendieron un 20%. En términos provinciales, Badajoz alcanzó una tasa de 37,6 infracciones por mil habitantes y Cáceres se situó en 30,6.
Los delitos contra el patrimonio también aumentaron, con un alza del 8% en las denuncias. Dentro de esta categoría, los hurtos disminuyeron ligeramente, pero los robos con fuerza en domicilios crecieron más del 7%. Por su parte, los robos que implicaron violencia o intimidación experimentaron una caída significativa del 25%. Otros delitos, como los relacionados con el tráfico de drogas, bajaron poco más del 12%, mientras que los incidentes de seguridad vial descendieron un 8%.
En materia de delitos sexuales, se registró una disminución general del 16%, aunque las agresiones con penetración aumentaron de manera notable, casi un 44%. Los casos vinculados a menores y personas con discapacidad desaparecieron en este informe, y la pornografía infantil descendió más del 60%. Por otro lado, los delitos de malos tratos en el ámbito familiar subieron casi un 9%, con 334 denuncias recogidas en este trimestre frente a 307 del año anterior.
A nivel nacional, la criminalidad creció un 1% en el primer trimestre, con casi 600.000 delitos registrados. Extremadura supera ese incremento, pero mantiene su posición como la región con la tasa más baja de delitos, seguida a distancia por Galicia y Asturias.

