Cuba enfrentó una nueva interrupción total del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), marcando el tercer apagón nacional en lo que va del año 2026. La falla dejó sin electricidad a millones de habitantes en toda la isla, mientras las autoridades iniciaron las investigaciones para determinar las causas del colapso.
La compañía estatal Unión Eléctrica (UNE) informó que se registró una desconexión total del sistema eléctrico y que se continúa trabajando para restablecer el servicio progresivamente. El proceso de recuperación del SEN es complejo y prolongado, ya que implica la puesta en marcha de fuentes de generación con arranque sencillo, como la solar, hidroeléctrica y motores auxiliares, para luego interconectar pequeñas zonas en forma gradual.
Desde mediados de 2024, Cuba atraviesa una crisis energética profunda, que se ha intensificado en los últimos meses debido a un bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos. Esta situación ha provocado un aumento significativo en la duración y frecuencia de los cortes de luz en diversas regiones. En marzo pasado, el país ya sufrió dos apagones nacionales en menos de una semana, reflejando la fragilidad del sistema actual.
La gravedad del escenario ha quedado de manifiesto con interrupciones eléctricas que superan las 35 horas consecutivas en la capital y prolongaciones de hasta tres días sin suministro en otras zonas. El gobierno cubano ha calificado la situación como «crítica», destacando la necesidad de gestionar recursos y reparaciones con celeridad para mitigar el impacto sobre la población.

