Las cuidadoras que trabajan en la periferia de la Ciudad de México reclaman su integración formal al Sistema de Cuidados de la capital, una iniciativa que busca garantizar derechos y apoyos a quienes realizan labores de cuidado. Estas mujeres denuncian que, pese a su labor esencial en hogares y comunidades marginadas, quedan fuera de los programas oficiales que pretenden visibilizar y apoyar esta tarea.

El Sistema de Cuidados está diseñado para ofrecer reconocimiento, formación y apoyo económico a quienes realizan estas labores; sin embargo, su alcance ha privilegiado a sectores urbanos más centrales, dejando fuera a miles en las zonas periféricas. Las cuidadoras afirman que esta exclusión limita tanto su acceso a recursos como su capacidad para mejorar sus condiciones laborales y personales.

Esta situación refleja un problema más amplio en la Ciudad de México relacionado con la desigualdad social y territorial. La incorporación de cuidadoras periféricas al sistema implicaría un avance en la equidad, al reconocer el trabajo de mujeres en contextos vulnerables e impulsar políticas públicas que confronten la precarización y falta de derechos en este sector.

Por su parte, autoridades locales han abierto espacios para recibir propuestas y demandas, aunque aún no se ha concretado una ampliación oficial del programa que contemple la inclusión efectiva de las cuidadoras de la periferia. Mientras tanto, estas trabajadoras insisten en la urgente necesidad de ser parte del sistema para recibir capacitación, seguridad social y apoyo económico.

El llamado de las cuidadoras también plantea un desafío para el diseño de políticas públicas integrales que reconozcan la diversidad de situaciones y necesidades en el ámbito del cuidado en la capital. Reconocer y fortalecer el trabajo de estas mujeres impactaría directamente en la calidad de vida de familias enteras y en la construcción de una ciudad más justa y solidaria.