La ocupación de dos meses en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) dejó daños superiores a 60 millones de pesos en infraestructura y tecnología, principalmente en el edificio de Rectoría y la Facultad de Derecho. Este deterioro afecta gravemente el funcionamiento de la institución y pone en riesgo procesos académicos y administrativos.
Durante la ocupación, que comenzó como protesta por el feminicidio de dos alumnas, un grupo de estudiantes, conocidos como el Bloque Negro, causó destrozos significativos en cámaras de seguridad, puertas, mobiliario y equipos tecnológicos. La interrupción de actividades impacta a unos 40 mil estudiantes que cursan diversas carreras en la universidad.
La rectora Viridiana León Hernández confirmó que la póliza de seguro vigente no cubre el valor real del daño, especialmente por la pérdida de servidores y la destrucción de bases de datos que contienen información institucional crítica. Por ello, el gobierno estatal debe considerar una ampliación presupuestal extraordinaria para reparar y reponer los bienes afectados.
Los daños materiales incluyen la destrucción total de la infraestructura tecnológica en zonas claves, como la Torre de Rectoría, comprometiendo sistemas esenciales para la administración y seguimiento académico. La Facultad de Derecho también sufrió daños irreparables que dificultan la reactivación normal de sus actividades.
Este episodio refleja las consecuencias directas de conflictos sociales dentro de las universidades públicas, donde las protestas pueden derivar en pérdidas económicas y afectaciones operativas profundas. La UAEM enfrenta así el desafío de restaurar su infraestructura y garantizar la continuidad educativa para miles de estudiantes en el corto plazo.

