La Ciudad de México extendió la protección a dos ejemplares adicionales de ahuehuetes al declararlos Patrimonio Natural, una medida que busca preservar estos árboles emblemáticos dentro del entorno urbano. Esta decisión reconoce el valor ecológico y cultural de estos especímenes, promoviendo su cuidado y conservación en espacios públicos.

Estos ahuehuetes se suman a otros previamente reconocidos en la capital, reforzando el esfuerzo local por salvaguardar elementos naturales que contribuyen al bienestar ambiental y la identidad histórica. La medida implica un marco legal que garantiza su protección frente a posibles amenazas por desarrollo urbano o daños ambientales.

El reconocimiento como Patrimonio Natural involucra la vigilancia constante y el mantenimiento adecuado para asegurar la salud y longevidad de los árboles. Además, este tipo de declaratoria favorece la educación ambiental entre la población y fomenta el respeto hacia las especies nativas que conforman el patrimonio verde de la ciudad.