El consumo de drogas de diseño, como la metanfetamina cristal, el éxtasis (MDMA), la mefedrona y el flakka, ha aumentado considerablemente entre los jóvenes de Tamaulipas, desplazando el uso de sustancias tradicionales y generando un riesgo elevado para la salud pública, informó la directora del Centro de Integración Juvenil (CIJ) en Victoria.
Aunque el alcohol y la marihuana continúan siendo las sustancias más consumidas, las drogas sintéticas ya constituyen la tercera principal causa de atención en casos de adicciones y trastornos mentales asociados. La metanfetamina, en particular, se ha convertido en una “droga de impacto” que aumenta el peligro de episodios de psicosis aguda y conductas violentas.
La especialista alertó sobre la urgencia de fortalecer las políticas de prevención no solo contra las drogas sintéticas, sino también frente al alcohol y al tabaco, cuyos daños muchas veces son subestimados por la aceptación social. Explicó que, a pesar del alto daño que produce, el alcohol sigue siendo minimizado por los jóvenes, quienes no perciben el riesgo real de su consumo.
Asimismo, advirtió sobre el falso mito que ha generado el uso de vapeadores como alternativa segura al tabaco. La presencia de nicotina y otras sustancias químicas en estos dispositivos impacta rápidamente el cerebro, acelerando la adicción.
El Centro de Integración Juvenil ha observado que los casos relacionados con drogas de diseño no solo incluyen problemas de abuso, sino que también están vinculados a complicaciones psicológicas. Estas sustancias potencian trastornos duales, lo que agrava la salud mental de quienes las consumen.
En resumen, el reto para las autoridades y organizaciones de salud es enfrentar simultáneamente la expansión de las drogas sintéticas y la persistencia del alcohol y el tabaco como sustancias de fácil acceso. La prevención debe ser integral para mitigar el impacto en la juventud de Tamaulipas y otras regiones afectadas.

