El Relleno Sanitario de Chiltepeque, ubicado en la capital de Puebla, experimentó un aumento notable en la cantidad de basura recibida tras recibir los residuos de ocho municipios vecinos. Durante el último año, la cantidad de desechos incrementó en más de 74 mil toneladas, lo que representó una subida de algo más del 11% en comparación con el año anterior.
Desde que el Ayuntamiento de Puebla firmó convenios con Huejotzingo, Cuautlancingo, Coronango, San Pedro, San Andrés Cholula, Santa Clara Ocoyucan, Amozoc y Santa Isabel Cholula, este relleno asumió la responsabilidad de tratar la basura que antes se depositaba en el sitio de Cholula, ahora fuera de servicio. Como resultado, el volumen mensual promedio de desechos pasó de alrededor de 54 mil a más de 60 mil toneladas.
Sin embargo, el aumento de residuos generó problemas ambientales. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró temporalmente el relleno sanitario debido a la alta presencia de lixiviados que contaminan el suelo en la zona de Santo Tomás Chautla. Esta medida permanecerá vigente hasta que las autoridades locales implementen las recomendaciones para controlar esta contaminación.
Ante la clausura, el Ayuntamiento de Puebla aseguró que mantendrá el servicio de recolección y depósito de basura dentro de la ciudad, mientras que los municipios conveniados han suspendido o modificado la frecuencia de su recolección, operando de manera escalonada para adaptarse a la situación.
El Organismo Operador del Servicio de Limpia del Municipio de Puebla (OOSLMP) registró que al cierre de 2025 se depositaron en Chiltepeque un total de 726 mil 519 toneladas de basura, frente a las 652 mil 331 toneladas de 2024, confirmando el impacto del traslado de residuos de otras demarcaciones.

