El Sevilla FC confirmó que mantiene vigente el contrato de Rafa Mir tras la reciente condena de primera instancia por un delito de agresión sexual, debido a que la sentencia todavía puede ser apelada y no es firme. El club aplica un protocolo interno que impide tomar medidas contractuales mientras dure la vía judicial y no exista una resolución definitiva.
Legalmente, la presunción de inocencia ampara al futbolista hasta que se agoten todos los recursos judiciales, según el artículo 24 de la Constitución. Esto implica que el Sevilla no puede rescindir unilateralmente el contrato basándose únicamente en la sentencia inicial. La normativa laboral y el régimen disciplinario de los futbolistas profesionales exigen garantías adicionales antes de ejecutar sanciones de máxima gravedad.
Este caso destaca la importancia de respetar las garantías procesales y evitar consecuencias irreversibles en la carrera deportiva antes de que haya una decisión judicial definitiva. Sentencias similares han sido modificadas o revocadas en instancias superiores, por lo que el proceso aún continúa abierto. Por ello, tanto el Sevilla como los especialistas consultados insisten en la necesidad de esperar para actuar desde el punto de vista contractual y disciplinario.
Además, existe la posibilidad de que la Fiscalía solicite el ingreso en prisión provisional, pero hasta ahora no se ha aplicado ninguna medida cautelar en ese sentido. De concretarse, este escenario podría afectar la situación del jugador, aunque siempre dependerá de la evolución del proceso judicial y de una eventual sentencia firme.

