La Junta de Extremadura avanza en la creación de un nuevo programa de subvenciones destinado a financiar reformas que mejoren la accesibilidad en viviendas y edificios residenciales. Estas ayudas, que aún se encuentran en fase de consulta pública, buscan eliminar barreras arquitectónicas y facilitar la vida diaria a quienes enfrentan dificultades de movilidad, especialmente adultos mayores y personas con discapacidad.

El decreto contempla dos líneas de apoyo. Una es el programa general, que abarca intervenciones en viviendas unifamiliares, pisos y zonas comunes de edificios, como escaleras y portales. El segundo se enfoca específicamente en hogares con personas en situación de dependencia o con discapacidad reconocida desde un 33%, priorizando aquellos con un grado igual o superior al 65%. En ambas líneas de ayuda, se otorga especial atención a mayores de 70 años.

Las cantidades previstas varían desde 6.000 hasta 18.000 euros, pero pueden alcanzar hasta 21.000 euros cuando las viviendas o edificios estén protegidos patrimonialmente o catalogados. Las actuaciones que podrán financiarse incluyen la instalación de ascensores, rampas, salvaescaleras, mecanismos automáticos en las puertas, sistemas domóticos, videoporteros, bucles magnéticos, grúas y elementos de aviso visuales, sonoros o vibrotáctiles. También se contemplan reformas interiores para adaptar espacios como baños, cocinas y pasillos, con el objetivo de mejorar la autonomía personal y la accesibilidad universal.

El envejecimiento de la población extremeña y la elevada cantidad de edificios que no cumplen con los estándares básicos de accesibilidad han motivado esta iniciativa, que pretende abordar las barreras limitantes que afectan a amplios sectores de la sociedad. Además, el proyecto apuesta por un enfoque integral que contempla tanto las viviendas particulares como las comunidades de vecinos y residencias completas.

El consejero responsable del área subrayó la urgencia de estas intervenciones, resaltando que mejorar la accesibilidad es fundamental para garantizar la calidad de vida de las personas con movilidad reducida y promover entornos inclusivos en toda la región. La convocatoria para la línea de ayudas dirigidas a personas con discapacidad o en situación de dependencia está prevista para 2026, aunque la cantidad total de financiación aún está pendiente de confirmación.