Guillermo “Billy” Álvarez, antiguo líder de la Cooperativa Cruz Azul, falleció en un hospital del Estado de México mientras estaba bajo custodia federal. Su muerte ocurrió tras un prolongado proceso judicial y una delicada condición de salud que generó atención constante desde su ingreso al sistema penitenciario.

La caída de Álvarez comenzó con su detención en enero de 2025, luego de años prófugo de la justicia, acusado por delitos relacionados con delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita. La cooperativa, que durante décadas estuvo bajo su control, sufrió una profunda crisis financiera y organizativa a partir de las investigaciones federales.

Durante su reclusión en el penal del Altiplano, la salud del exdirectivo se deterioró. En febrero de 2025 sufrió una fractura de cadera que exigió su traslado urgente a un hospital en la zona centro del país, donde permaneció en cuidados especializados hasta el momento de su muerte. Los reportes oficiales señalaron complicaciones respiratorias como la causa principal de su fallecimiento.

La desaparición de Álvarez pone fin a una etapa marcada por escándalos y conflictos judiciales en torno a la Máquina Celeste, equipo de fútbol cuya historia estuvo estrechamente vinculada con su figura y la dirigencia de la cooperativa.