La familia Ortega Joaquín, ligada al exalcalde cozumeleño Gustavo, concretó la venta de un terreno en Punta Venado, al sur de Playa del Carmen, que resultó en una ganancia superior a 19 millones de dólares. Este predio colinda con la reserva de Calica, y la transacción se realizó justo antes de que la Federación autorizara la edificación de un complejo hotelero en un área que luego fue decretada como protegida.
El contrato de compraventa con reserva de dominio se firmó en 2017 por Rosa María Joaquín Alcérreca y fue liberado en 2025, permitiendo la cesión definitiva de 70.57 hectáreas a la empresa oleum Joint Venture, una sociedad constituida en Tijuana. La operación totalizó más de 336 millones de pesos al tipo de cambio actual, y el negocio se cerró en 2019, tiempo en el que iniciaron los conflictos legales entre el Gobierno Federal y la transnacional Calica, que finalmente cesó operaciones en 2022 por orden presidencial.
El terreno, registrado bajo el folio real 156020 en Quintana Roo, se ubica en la carretera Federal 307, lote 003-2, manzana 2. La firma Oleum Joint Venture ganó la propiedad tras liberar la reserva de dominio, un procedimiento que coincidió con la declaración del área natural protegida Felipe Carrillo Puerto durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, incluyendo los terrenos donde se encuentra Calica.
Esta operación financiera abrió la puerta para que se solicitaran permisos federales para construir el primer gran complejo hotelero en la zona. Desde entonces, la familia Ortega Joaquín ha sido señalada por beneficiarse de un terreno ubicado en una región que debería conservarse debido a su valor ambiental y turístico, lo que plantea dudas sobre el manejo y la supervisión de estas autorizaciones.
El caso refleja un entramado de intereses donde lazos familiares y decisiones oficiales han influido en la disposición de tierras con alto impacto ecológico, generando cuestionamientos sobre la compatibilidad entre la conservación ambiental y los desarrollos inmobiliarios en la Riviera Maya.

