Donald Trump interpuso una demanda contra el estado de Maryland, cuestionando su decisión de establecer políticas de "ciudades santuario" que limitan la cooperación con las autoridades migratorias federales. La demanda alega que estas medidas obstaculizan la aplicación de las leyes de inmigración y ponen en riesgo la seguridad pública.
Las denominadas ciudades santuario son jurisdicciones que restringen la colaboración con agencias federales como ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas) para proteger a migrantes indocumentados de deportaciones. Maryland autorizó directrices para que las autoridades locales no entreguen a migrantes a las autoridades federales sin una orden judicial válida, una política que Trump considera ilegal y perjudicial.
Esta controversia se enmarca en un debate nacional sobre la política migratoria y el papel que juegan los estados y ciudades frente a la administración federal. Trump argumenta que las políticas santuario facilitan la entrada y permanencia irregular en el país, mientras que sus detractores defienden estas medidas como protección ante prácticas consideradas abusivas por ICE.
La presentación de la demanda ocurre en un contexto de creciente polarización sobre la migración en Estados Unidos, donde varios gobiernos estatales han optado por regular su relación con la inmigración federal mediante ordenanzas que pueden afectar la cooperación policiaco-migratoria. La acción legal de Trump busca que un tribunal federal ordene a Maryland revertir estas políticas.

