La muerte de una enfermera adscrita al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Huatulco y de su hija menor ha desatado reclamos por una supuesta negligencia institucional. Familiares de Areli Saraí y Evolet aseguran que la baja laboral de la enfermera, derivada de un diagnóstico de síndrome de burnout y otros trastornos mentales, fue un factor determinante en su trágico fallecimiento.

Areli Saraí fue despedida de su puesto en el Hospital General de Subzona No. 41 tras un periodo en el que la institución conocía sus condiciones de salud mental. A pesar de ello, se limitó a confirmar su baja poco antes de que muriera, situación que sus familiares atribuyen a una falta de acompañamiento y apoyo, elementos clave para su recuperación. Las autoridades intentan calificar el caso como suicidio, pero los allegados denuncian un feminicidio, apuntando a que el IMSS incumplió con su obligación de cuidar a una trabajadora vulnerable.

Organismos feministas y sindicales señalaron que Saraí enfrentaba desde hace años un grave desgaste profesional debido a la sobrecarga laboral, la escasez de insumos y los malos tratos dentro del hospital. En particular, revelaron que la enfermera padecía una intensa carga emocional al presenciar la muerte constante de pacientes sin poder brindarles acompañamiento digno. Pese a esas condiciones adversas, mantuvo su compromiso con la labor de enfermería hasta donde su estado se lo permitió.

El desenlace, que también arrojó la muerte de su hija pequeña en el domicilio familiar, ha generado un llamado urgente para que se investigue a fondo la responsabilidad institucional. Los familiares demandan que se reconozca que el IMSS contaba con evidencias clínicas del deterioro mental de Saraí y que debió garantizarle apoyo profesional durante su tratamiento y después de su despido.

En medio de la polémica, el IMSS en Oaxaca no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el caso. Sin embargo, el secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social en dicha entidad generó controversia con comentarios que parecen minimizar la problemática de salud mental entre el personal sanitario, atribuyendo los padecimientos al entorno familiar y no al Sistema de Salud.