El principal funcionario de seguridad del gobierno federal, Omar García Harfuch, consolidó un acuerdo que detuvo una protesta que podía paralizar vialidades en la Ciudad de México. El convenio, alcanzado tras una reunión de cuatro horas con la Asociación Mexicana de Organizaciones Transportistas (Amotac), estableció un compromiso de trabajo para los próximos tres meses y desactivó la amenaza de bloqueos en carreteras. Esta tregua alivió la tensión causada por la violencia que afecta al sector y las dificultades administrativas para obtener permisos y placas.
La situación del gremio transportista es crítica. Según datos oficiales, estos trabajadores sufren en promedio más de veinte robos diarios, muchos de ellos violentos, lo que obliga al sector a exigir respuestas contundentes de las autoridades. En años recientes, el asesinato de decenas de conductores exacerbó el conflicto entre los camioneros y el gobierno, generando enfrentamientos y protestas. A ello se suman los largos procesos burocráticos que afectan al transporte de carga, lo que intensificó el malestar y llevó a Amotac a amenazar con manifestaciones masivas.
Este episodio pone en evidencia la creciente influencia de García Harfuch más allá de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), pues su intervención reemplazó la habitual presencia de la titular de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez. Durante el encuentro con los transportistas participó en cambio el subsecretario de Gobernación, César Yáñez, mientras García Harfuch asumió un rol protagónico. Esta coordinación entre seguridad y gobernación refleja un nuevo esquema en la gestión federal frente a conflictos sociales y gremiales que afectan la estabilidad urbana y nacional.
Con este acuerdo, además de contener un foco de crisis en la capital, el gobierno busca enviar un mensaje de apertura y diálogo con sectores vulnerables y afectados por la inseguridad. La tregua alcanzada permitirá trabajar en soluciones conjuntas para mejorar las condiciones de seguridad y agilizar trámites administrativos, aspectos que son demandas históricas de los transportistas y que influyen directamente en la economía y movilidad del país.

