El gobierno federal avanza en la creación de un delito específico para castigar el reclutamiento de menores por parte del crimen organizado, con el objetivo de prevenir que niños y adolescentes sean usados en actividades ilícitas y garantizar sanciones que incluyan prisión y reparación del daño.

La titular del Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), Lorena Villavicencio, explicó que el proyecto aún está en definición, particularmente en la denominación del tipo penal que incluirá la "instrumentación" de menores en actividades del narcotráfico. La propuesta complementa una estrategia que busca mantener a los menores dentro de entornos protectores, como las escuelas, consideradas espacios clave para su seguridad y desarrollo.

En torno a casos recientes que han conmocionado al país, como el asesinato de dos maestras en Lázaro Cárdenas, presuntamente perpetrado por un estudiante de secundaria, Villavicencio enfatizó que aunque hay debate sobre juzgar a adolescentes como adultos, la postura federal apuesta por fortalecer el sistema de justicia penal especializado para menores. La prioridad está en ofrecer apoyos integrales y evitar la penalización excesiva en años de prisión, pues estos jóvenes suelen ser víctimas de contextos de vulnerabilidad.

La funcionaria destacó la importancia de lograr una mayor participación familiar en la supervisión y acompañamiento de los menores, ya que uno de los factores que contribuye a la reincidencia delictiva es la falta de apoyo y seguimiento en casa. La reconstrucción del tejido social y familiar forma parte de la estrategia para impedir que los menores caigan en las redes del crimen organizado.

Este enfoque se alinea con acciones federales para evitar que los jóvenes sean juzgados como adultos, ofreciendo soluciones que privilegian la prevención, protección y la reinserción social con base en el respeto a los derechos de la niñez y adolescencia.