La carencia de agua potable en Hecelchakán desencadenó una protesta que bloqueó durante varias horas la carretera federal Mérida-Campeche, afectando el tránsito de vehículos de carga, autobuses y autos particulares. Esta medida se adoptó después de que las autoridades municipales no ofrecieran una solución clara a la crisis que afecta a prácticamente toda la cabecera municipal.

El bloqueo comenzó cerca de la 1 de la madrugada y se extendió hasta pasada las 5:30 de la mañana. Previamente, decenas de habitantes se habían concentrado en la zona donde se realizan trabajos hidráulicos para exigir mejoras al suministro del vital líquido, afectado desde hace meses por fallas en la red de distribución y obras inconclusas que han provocado fugas y deficiencias adicionales.

Los manifestantes también cuestionaron la capacidad del personal encargado de las reparaciones, al considerar que carecen de la experiencia necesaria para resolver una emergencia de esta magnitud. La ausencia del presidente municipal, Cevastián Yam, y la falta de diálogo directo con la población contribuyeron a elevar la tensión que culminó en el bloqueo vehicular.

Tras la presión social, el Ayuntamiento informó que las bombas del sistema de agua potable volvieron a funcionar para mejorar el servicio y facilitar el acceso de las familias al agua. Sin embargo, no aclaró cuánto tiempo se mantendrá esta mejora ni si se podrán presentar nuevas interrupciones en los días siguientes.

La crisis también generó reproches en redes sociales debido a que en la página oficial del Ayuntamiento se limitaron los comentarios en publicaciones sobre el problema, restringiendo la libre expresión y el acceso a la información, derechos que deben garantizar los canales oficiales de comunicación gubernamental.

Mientras tanto, los pobladores de Hecelchakán permanecen atentos a la evolución del servicio, insistiendo en una solución definitiva a una problemática que prolonga su impacto en el día a día de la comunidad.