Los residentes de varios urbanismos pertenecientes a la Gran Misión Vivienda Venezuela, ubicados en la avenida Bolívar de Caracas, abandonaron sus hogares luego de que los sismos ocurridos recientemente generaran daños significativos en las estructuras. Ante el riesgo que representan las grietas y paredes afectadas, prefirieron instalarse en refugios improvisados en la plaza del Nuevo Circo y espacios cercanos.
El edificio Opppe 15 fue reportado como uno de los más dañados, con muros agrietados que requieren reparaciones inmediatas. Aunque las inspecciones realizadas por el Cuerpo de Bomberos y Protección Civil confirmaron que las columnas principales no presentaron daños estructurales graves, la estabilidad general del inmueble está comprometida, lo que impide que sus habitantes puedan regresar de manera segura a sus viviendas.
Otra zona afectada es la residencia Los Ojos de Chávez, que además alberga una sede de la Misión Nevado. Allí se observaron daños en paredes y pisos en 134 apartamentos, por lo que los propios vecinos demolieron algunas paredes en la mezzanina para reducir el peso y facilitar nuevas inspecciones. Mientras se llevan a cabo estas labores, muchos continúan pernoctando en el Museo Carlos Cruz-Diez y en el mismo Nuevo Circo.
Los habitantes demandan colchones, alimentos y materiales para realizar demoliciones adicionales y consolidar estructuras. La precariedad se suma a la incertidumbre, ya que muchos habían sido reubicados en estos urbanismos después de perder sus viviendas en eventos anteriores, como las vaguadas de 2010. Ahora enfrentan una nueva emergencia con la esperanza puesta en recibir apoyo de las autoridades.
El Museo de Arquitectura, a cargo de Alejandro López, destacó la importancia de coordinar esfuerzos para acelerar las inspecciones técnicas y garantizar la seguridad de los sectores afectados. Las reuniones con funcionarios buscan definir el plan de acción para intervenir los edificios dañados y evitar un mayor deterioro.

