Cuatro cadáveres fueron encontrados en el interior de un vehículo estacionado frente al Congreso del Estado en Chilpancingo, Guerrero. Las víctimas presentaban signos de ejecución y el hallazgo tuvo lugar sobre el bulevar Vicente Guerrero, una de las arterias principales de la ciudad.
La Fiscalía General del Estado inició una investigación para esclarecer los hechos. Personal de servicios periciales acudió al lugar para recabar evidencias y documentar la escena con el objetivo de preservar la cadena de custodia. Debido a la presencia de medios de comunicación, las autoridades trasladaron el vehículo con los cuerpos a sus instalaciones para continuar con las diligencias en un ambiente controlado.
Este acto violentó se suma a un panorama de inseguridad creciente en la región. Sólo en los primeros meses del año, Guerrero reportó más de trescientos homicidios dolosos, cifra que posiciona al estado entre los más afectados a nivel nacional junto con Veracruz y el Estado de México. Además, la entidad enfrenta una grave crisis de desapariciones forzadas y conflictos que han desplazado a comunidades enteras.
Un día antes de la aparición de los cuerpos, un trabajador municipal identificado como César Fernando fue asesinado en la misma vialidad adonde abandonaron el vehículo, lo que refleja la peligrosa situación en las rutas más transitadas de Chilpancingo. La violencia desenfrenada obliga a la población a convivir con la incertidumbre y la amenaza constante en espacios públicos y privados.

